El incienso japonés Kaori de Santiveri, elaborado siguiendo métodos ancestrales a partir de flores, plantas y maderas nobles, es suave y aromático y se consume lentamente sin apenas producir humo.
A pesar de que hay muchas formas y variedades de incienso en el mercado, básicamente se clasifican en dos tipos: el incienso hindú que lleva un palito de bambú en su interior, y el japonés, sin palo.
Los inciensos de tipo hindú suelen ser muy aromáticos, pero se consideran poco delicados porque producen mucho humo y la combustión del palo interfiere en su aroma original.
Sin embargo, los inciensos japoneses, son los más valorados ya que al no llevar palo interior, no producen tanto humo y resaltan el aroma original.
El culto al incienso
Japón es sin duda el país que ha alcanzado la cima del refinamiento en la fabricación de inciensos con la creación de aromas inimitables y la cuidadosa selección de maderas, resinas e ingredientes florales. Su elaboración se sigue realizando casi de forma artesanal según métodos tradicionales utilizados durante cientos de años. Su objetivo no es solo aromatizar el ambiente, sino modificar la condición emotiva y mental de las personas proponiendo una vía de autorrealización basada en el culto al incienso. Las barritas de incienso japonés se queman de forma uniforme, de manera que su suave fragancia se difunde de una forma lenta y regular sin apenas producir humo y dejando muy poca ceniza.
Una fragancia para cada estado y situación
Utilizado desde antiguo para lograr una conexión entre lo espiritual y lo material, el incienso favorece la creación de una atmósfera que facilita la concentración, el rélax y la inspiración.
KAORI ALOE KYARA (INCIENSOS)Éxtasis. La intensidad de las especias (clavo, vainilla y canela)...